La importancia del ‘retargeting’ múltiple en la era de la transformación digital

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Inversión digital

Estamos inmersos de lleno en la era de la transformación digital. No solo porque todos los procesos de negocio de las empresas estén digitalizándose en mayor o menor medida, sino que hay un indicador en el sector publiciario que no deja lugar a dudas. El pronóstico de gastos publicitarios, según Dentsu Aegis, ha estimado que la cuota de inversión publicitaria en medios digitales alcanzará el 37,6% en 2018 (frente al 34,8% de 2017), mientras que la inversión publicitaria representará el 35,9% (frente al 37,1% de 2017).

El ámbito digital ha superado la mayoría de los formatos de los medios de comunicación en términos de participación global en el gasto, pero esta es la primera vez en que el gasto publicitario digital es superior frente al televisivo. Según la investigación, la publicidad programática es uno de los motores de ese cambio, ya que crecerá un 25,4% este año. Estamos en un punto en el que la inversión digital es sólo una ruta predeterminada para los anunciantes. Sin embargo, el uso de una solución, como un único proveedor de retargeting personalizado ya no es una práctica competitiva. Hoy en día, los profesionales del marketing necesitan un alcance más amplio y herramientas de optimización flexibles para lograr objetivos ambiciosos.

El retargeting múltiple es una estrategia mediante la cual dos o más retargeters se utilizan en paralelo para optimizar objetivos de negocio singulares. Si bien en última instancia, gratificante, ejecutar muchas campañas diferentes a la vez puede ser un desafío. El éxito depende de cuánto sepa acerca de las pruebas, de las métricas del negocio y de la comparación de los resultados finales. RTB House, empresa global que ofrece tecnología retargeting de última generación, sugiere tres prácticas imprescindibles al usar varios proveedores de retargeting a la vez: Dar a todos los proveedeores las mismas condiciones, comparar los resultados utilizando una fuente de información objetiva y utilizar la estrategia de ‘última victoria de las cookies’.