Legálitas advierte del aumento de casos de robo de identidad en las últimas semanas

143

Legálitas ha detectado un aumento en el número de consultas que sus clientes han realizado a los abogados, en relación con casos en los que han recibido un email sospechoso, han introducido imprudentemente datos que no debían, han sufrido cargos en sus tarjetas no reconocidos o han perdido el control de su cuenta de correo electrónico.

En datos, se vislumbra un aumento del 42% de casos similares respecto de los últimos 3 meses, concretamente a los registrados en noviembre del pasado año. Si tenemos en cuenta la situación respecto al mes de febrero de 2015, las consultas formuladas por los clientes sobre intentos de robo de identidad se elevaron en un 51%.

La tipología de consultas en relación a este asunto se corresponden, sobre todo, con la solicitud de créditos en nombre de la persona suplantada y pagos realizados con cargo a sus tarjetas, adquiriendo artículos costosos como electrodomésticos o material electrónico.

¿Cómo pueden robarme la identidad?

Robar una identidad es cada día más sencillo puesto que los ciberdelincuentes tienen muchas maneras de conseguirlo:

Software malintencionado y malware, utilización de phishing y/o pharming, Ingeniería Social, Colocación de dispositivos ocultos, Intercambio de archivos P2P . Debemos también tener cuidado con la pérdida o sustracción de nuestra documentación original (la cartera con documentación personal como el DNI.

¿Qué sucede si te roban tu identidad?

Tener presente que son muchos los usos que se pueden dar a una identidad robada, y de los que el perjudicado será el primer responsable hasta que se demuestre lo sucedido.

Una vez robada la identidad, los ciberdelincuentes pueden abrir cuentas y líneas de crédito, darse de alta en servicios como múltiples líneas de teléfono, vaciar cuentas de ahorro, proporcionar documentación falsa a delincuentes buscados o cometer delitos utilizando nuestros datos para que nos hagan parecer culpables.

El propio suplantado será a quien se haga responsable en un primer momento y tendrá que demostrar que no fue él o ella quien realizó tales actuaciones, sino alguien suplantando su identidad, algo que en muchas ocasiones no resulta nada fácil, y que puede llevar incluso a la privación de libertad.