Menos influencers y más música

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Los jingles son una pieza fundamental de la publicidad en TV y Radio. Cuanto más pegadizo, mayor y mejor es el recuerdo de marca. La música que acompaña a los spots de nuestra televisión muchas veces se nos repite a lo largo del día, en muchas ocasiones, y eso es bueno para las marcas, no tanto para nosotros… Pues bien, siguiendo esta línea de músicas pegadizas KFC ha lanzado un jingle que bien podría hacernos recordar a “la oda al pollo frito”. Sí, hablo de ese basto vídeo protagonizado por una chica latina, nada atractiva, que en su día nos dejó estupefactos, más bien, flipando en colores. Este caso no es así de basto, pero el spot de KFC abunda en la palabra “pollo” con la misma intensidad y pasión que lo hacía la chica del otro vídeo tornándose en una campaña muy pegadiza. Para mí, es un spot de esos que se echan de menos en España, que se sale un poco de lo habitual y de lo políticamente correcto para ofrecernos un anuncio divertido y fresco.

Ultimamente tarareo en mi cabeza esa canción así como puedo decir lo mismo de la de las golosinas Fini. Llevo tiempo queriendo comentar este curioso spot que a nadie ha dejado indiferente. Hasta hace unos meses la marca no nos decía nada pero hoy todo aquel que haya visto la televisión en los últimos meses, sabe qué es. La agencia de Fini, Microbio Gentleman (yo, la verdad, no la conocía) ha adoptado un videoclip que entra fácilmente por los ojos y gracias a su música, por los oídos también. Es fácil de ver y atrae, porque es muy distinto a lo que, publicitariamente hablando, estamos acostumbrados a ver. Más aún si pensamos que estamos hablando de golosinas. Fini ha roto con lo habitual… Personalmente este spot me recuerda a los clásicos videoclips de los 80, principios de los 90, muy concretamente pienso en los Red Hot Chili Peppers de entonces; con ese juego de colores, las imágenes repetidas en collage y esa música en la que predomina la percusión. Bravo por ellos, por arriesgar, por darnos algo original y por usar la Televisión de forma apropiada.

Y es que, a veces parece que se nos olvida que no todo es internet. Los medios “tradicionales”, como es el caso de la televisión, siguen siendo relevantes y crear pensando concretamente en el medio es el reto. Me explico. Mi madre, por ejemplo, no tiene ni idea de quién es El Rubius, sin embargo, Fanta se lo cuela en un spot dando más importancia al personaje que a la creatividad. El Rubius, el youtuber español con más seguidores de nuestro país, protagoniza los últimos spots de la marca de refrescos en una apuesta de ésta por utilizar como prescriptores a los más influenciables entre los jóvenes… Pero, ¿es realmente eficaz? Supongo que para los más de 20 millones de seguidores que tiene este personaje sí. Encontrarse a su ídolo en la televisión es un plus para la marca. Pero, ¿qué pasa con el resto del público objetivo? ¿Acaso los demás no beben Fanta?. Estos verán a un chaval cualquiera intentando “exprimir” una botella de vidrio sin saber ni quién es, ni qué pinta, ni el por qué del mensaje. Porque, en mi opinión, no está muy claro…

“Es un spot de esos que se echan de menos en España, que se sale un poco de lo habitual y de lo políticamente correcto para ofrecernos un anuncio divertido y fresco”

En fin, la televisión sigue viva tal y como la hemos conocido siempre, y la publicidad que forma parte de la misma tiene que seguir emocionándonos de una u otra manera. Y no creo que haya que esperar a Navidad para sentir algo con los clásicos spots de estas fechas, las marcas pueden tratar de calar en nosotros todo el año. Santa Lucía es un ejemplo y lo ha hecho con su spot Vida. De una manera muy clara nos ofrece su seguro de vida en un precioso spot en el que se suceden imágenes donde las señales advierten de los imprevistos que van a suceder. El mensaje “Porque la vida no viene siempre con un cartel de advertencia, mejor hazte un seguro de vida de Santa Lucía que te da todas las soluciones, pase lo que pase”, es perfecto para cerrar esta película.
 Porque usar influencers está muy bien, porque son las “estrellas del rock” de la era moderna y porque utilizar su imagen es garantía de éxito asegurado. Sin embargo la televisión es otra cosa, es otro público, es otro consumo… Y, en este contexto, valen más las músicas pegadizas, el entretenimiento y las emociones que nos llegan de los anuncios.

Dixit.

Firmado por: Salomón