Análisis de Puppeteer

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Sony Japón Studio es el encargado de la creación de este pequeño gran juego  que se desarrolla dentro de un teatro, dando lugar a una obra estética maravillosa y encantadora que rompe con la monótona violencia realista que se ha apoderado del sector en los últimos años.

Kutaro, ese el nombre de nuestro protagonista, un niño que cae en las garras del malvado Rey Oso Luna y al que convierte en marioneta, ayudado por un gato alado, tendrá que recorrer variados escenarios, divididos en actos, para intentar derrocar al opresor y volver a ser humano.

En su enfrentamiento Kutaro perdió su cabeza, lo que da lugar a un desarrollo como juego de plataformas bastante original, ya que tenemos la posibilidad de almacenar hasta tres cabezas distintas que podremos intercambiar cuando queramos y que nos darán distintas habilidades. No faltaran los típicos saltos para esquivar las originales trampas que encontraremos en nuestro camino, ayudados también por una tijeras mágicas de nombre Calibrus  con las que podremos avanzar en distintas direcciones realizando cortes a diversas superficies. El sistema de vida dependerá de si perdemos o no la cabeza, a cada golpe que recibamos nuestro pequeño Kutaro  perderá su cabeza, pero tendrá un limitado tiempo para recuperarla, lo que supone quizás demasiada facilidad para terminar algunas fases.

Con una estética inspirada tanto en occidente como en oriente, Puppeteer se aleja de demostraciones de poderío grafico para centrarse en un diseño único, no por ello lejos de los mejores gráficos que hemos visto en Play 3, un muy buen uso de la iluminación, los colores y los variados y enormes jefes finales lo ratifican.

Una gran banda sonora y un constante narrador acompañan a este título que en ocasiones parece querer colocarnos en medio de un escenario virtual en el que podremos escuchar como detrás nuestro el público se asombra, ríe, aplaude o se asusta de lo que va ocurriendo en escena.

Un título original, divertido y con un alto valor artístico, que te hará jugar con una eterna sonrisa.

Exclusivo para Playstation3