Mecano, “Los amantes” y el motivo subyacente

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Debido al gran éxito que tuvo el I Foro Social Media celebrado el 20 de Abril 2017, La Publicidad ha reservado un espacio, llamado #40díasDeSocialMedia, donde los mejores profesionales de la materia muestran su punto de vista sobre las novedades del sector. Por ello, Pedro Herrero, Supervisor de Nuevas Tecnologías y Métrica de Equmedia, nos habla sobre Mecano y las redes sociales.

Hace unas semanas estaba viendo un talent show en la televisión y uno de los concursantes salió al escenario para hacer una imitación de Mecano. Como ocurre con muchas de sus canciones, la había escuchado tantas veces que me sabía casi de memoria la letra (a pesar de que el grupo comenzó su andadura antes de que yo naciese… un indicativo de la importancia el grupo en la historia de la música española).

logo equmediaLa canción en cuestión era “Los amantes” y habla sobre una declaración de amor… o no. No voy a poner aquí la letra de la canción, pero os invito a buscarla un momento y leerla (si no la tenéis en la cabeza). Según iba (re)escuchando la canción me preguntaba por qué la persona a la que va dirigida debería bajar a ver a su amante.

Valgan como ejemplo las primeras frases: “Yo soy uno de esos amantes / tan elegantes como los de antes / que siempre llevan guantes. / Entre semana soy deportivo / pero el domingo me pongo muy fino / con mi chaqué de lino.”. ¿Qué es lo que le está ofreciendo a su amor?

En realidad en ningún momento habla hacia su amor, lo que hace es venderse a sí mismo sin pensar en lo que le puede ofrecer a quien va dirigida la canción. Es un “¡Cómo molo!” en toda regla.

Pues este “soy tan genial que me casaría conmigo mismo” es la estrategia que están utilizando muchas marcas en las redes sociales. Usar los perfiles únicamente como un escaparate de nuevos productos/servicios e inundarlo de características técnicas o de lo bien fabricados que están los productos. Es otra forma de decir lo maravilloso que eres. Lo peor es que la gran mayoría de los anunciantes no se dan cuenta de que lo están haciendo.

Normalmente cuando una persona sigue a una marca o a una persona es por un motivo claro: cree que le puede interesar lo que van a contar. Perfecto, partamos de esta premisa. Si sigo a un periodista es porque considero que las informaciones que da son muy buenas; si sigo a un cómico es porque espero reír con sus chistes; si sigo a un actor es porque quiero estar al día de dónde va a actuar; y si sigo a una marca de aceites para coche es porque me interesa todo lo que lanzan al mercado… ¿verdad?

Bueno, teniendo en cuenta que el aceite del coche hay que cambiarlo después de bastantes meses de uso, es de esperar que si todos los días me muestran una foto de sus aceites, muy probablemente me cansaré al cabo de poco tiempo y dejaré de seguirles en redes sociales. Es posible que lo que me haya hecho seguir a la marca realmente, sea que patrocina a un piloto o a un campeonato sobre el que tengo interés y del que espero recibir información.

Lo mismo le puede pasar a una marca de productos de cocina… ¿los seguidores son fans de sus productos o realmente lo que les gusta es cocinar con ellos? Incluso los seguidores de marcas con un alto poder emocional o aspiracional (por ejemplo Apple), buscan que los perfiles les remuevan algo en el interior, sentirse especiales o que les siga emocionando. Rara es la persona que no tiene un interés subyacente al seguir una marca.

Si en las redes sociales únicamente buscásemos información, las cuentas del Gobierno de España, la Agencia Tributaria o la Seguridad Social tendrían tantos seguidores como españoles con perfiles sociales. Pero, al final, salvo por necesidades puntuales o profesionales, la gran mayoría busca en las RRSS un algo más… y lo habitual es que no sea un “yo molo un montón” por parte de las marcas, si no un “mira, tengo lo que buscas sin que me lo hayas pedido”.

Y tú, ¿sabes cuál es el motivo subyacente por el que te siguen en RRSS? Sin él posiblemente estés perdido.